50 razones para amar Turquía

TÜRKİYE´Yİ SEVMEK İÇİN 50 NEDEN – HÜRRİYET (türkçe). Artículo publicado el 31 de marzo de 2007 en el diario Turkish Daily News, traducido del inglés original por el blog Hacia Oriente

Avanzamos a través de tiempos duros. En un ambiente donde estamos hartos de privaciones económicas e incertidumbre política, recordemos por qué amamos tanto a Turquía. Estas 50 razones no serán suficientes para vosotros, lo sabemos. Pero también sabemos que hay miles de razones más para amar este país (para enamorarse de él) … Sin embargo, permitidnos por favor limitar el número a 50, porque no tenemos espacio suficiente para incluirlas todas.

1.- El Bósforo Su brisa, ferries, gaviotas, puentes y mansiones en las riberas… Hay incluso una canción escrita únicamente para el Bósforo. La ciudad dividida por el mar o un mar que tiene una ciudad a los lados. Con sus rosas, sus árboles del amor y sus amantes, el Bósforo es la parte más mágica de Turquía…
2.- La gente “El huesped es Dios” Una inesperada llamada a la puerta… El huesped es Dios. Los turcos saben que todas las personas son forasteras en este mundo. Desde el pensador Rumi hasta el cantante Müslim Gürses, ¿no dicen todos lo mismo? La hospitalidad turca es tan famosa como el rakı y el kebap. Una ama de casa preparando pasteles para sus invitados en el té de las 5, un anciano sentado en un tradicional café turco que gira su cara hacia el sol en el Sur de Turquía, o un conductor de dolmuş que dice “Si no tiene cambio, no importa”, o los niños jugando con tapones de botella en las callejuelas, o un avispado que “descubre” depósitos de combustible para Ferraris… todos ellos son únicos de Turquía. La gente ama este país, porque es el hogar… Es el hogar, dulce hogar.
3.- El Hamsi (boquerón turco) Llamado “hamsi” en Turquía, “el hamsi no es un pescado, es más que un pescado” dicen las gentes de la región del Mar Negro. No es un simple plato para acompañar en la mesa; hay muchas músicas, canciones tradicionales, poemas, y anécdotas escritas sobre el hamsi. Así que, realmente… es más que un pescado en Turquía. No hay comida que no incluya hamsi, sobre todo en el Mar Negro. Se come incluso en los desayunos, y se hacen mermeladas de hamsi. Uno no debería olvidar hacer un listado de los distintos platos preparados con hamsi, desde su arroz hasta sus versiones rellenas, desde hamsi hervido hasta frito. Así que es muchísimo más que un pescado. Incluso en marisquerías de lujo de Istanbul y Ankara, invadidos por percas y carpas, el hamsi es servido con el sabor del mar… el hamsi llega a la orilla a principios del otoño y la fiesta continua hasta marzo. Es barato; es la comida del pobre… Pero, tiene siempre un lugar en la mesa del rico… Aunque hay una variedad que vive en el Mar de Mármara, les sugerimos que no renuncien nunca al hamsi del Mar Negro.
4.- Antalya Pasa el Arco de Adriano, llamado Las Tres Puertas en turco, y baja la colina… Mantén la respiración. Si quires, toma otra ruta y desciende desde el Minarete de Yivli, pero luego una vez más, mantén tu respiración cuando te dirijas al viejo puerto. Ve a Kemer o hasta Belek, si lo deseas… El Monte Beydağı siempre aguarda por ti, no te preocupes. Dios es así de generoso cuando llega a la belleza natural de este país. Así que nosotros, los turcos, abrazamos a la gente de los países interiores. La generosidad de Dios y la hospitalidad de Turquía, no importa que no quieran regresar a sus países… Bella Antalya. Es nuestro jardín del Paraíso, con una sola diferencia: allí no tienes que solicitar un visado.
5.- Orhan Pamuk Habían pasado dos años desde el golpe militar. Un hombre joven y delgado, ligeramente encorvado y con el pelo revuelto -siete años después de que decidiera ser un novelista- estaba mirando su novela en el escaparate de una gran librería: “Cevdet Bey y Sus Hijos”. Después de eso, siguieron “La Casa del Silencio”, “El Castillo Blanco”, “El Libro Negro”, “La Nueva Vida”, “Mi Nombre es Rojo”, “Los Otros Colores”, “Nieve” y “Recuerdos y la Ciudad”. Pero amamos a este hombre que se convirtió en el ganador del Premio Nobel de Literatura de 2006 por una frase de su libro “La Nueva Vida”: “Un día, leo un libro y mi vida ha cambiado”. Gracias a él, el Premio Nobel pertenece este año a la literatura turca.
6.- El café turco Las esperanzas y los sueños de nuestras vidas están ocultos en el fondo de una taza de café, esperando a ser leídos por un adivino. El amor y el dinero aparecerán también después de beber una taza de café turco. En realidad, si bien se le llama café turco, se sabe sin embargo que vino originalmente de Yemen. Primero se hizo popular a causa de su efecto estimulante y llegó a Istanbul hacia el año 1550. La razón por la que se le viene llamando café turco es por el método que usan los turcos para hacer el café. Los posos del café se quedan en el fondo de la taza, y después de eso llega la sesión de lectura de la fortuna. ¿No será esta la auténtica razón que hace al café turco tan único y adorado, al menos para los turcos?
7.- Las mujeres turcas Como el famoso poeta Nazım Hikmet Ran dijo en uno de sus poemas, “Nuestras mujeres… Nuestra madre, nuestra esposa, nuestra amante…” Murieron como si nunca hubieran vivido, no conocimos a la mayoría de ellas, no las vimos, no las oimos: Nuestras madres garantizando su parte de pan a sus hijos, pieles de blanco terciopelo de nuestras amantes, un refugio para nuestros espíritus donde descansar. Quizás en muy pocos países como en Turquía las mujeres eran tan excluídas e insultadas sólo por ser mujeres. Pero las mujeres turcas, contra todos los pronósticos, ascendieron hasta su posición en la sociedad actual; confían únicamente en su propia fuerza. Se convirtieron en nuestro futuro en el cielo, como la primera mujer piloto turca Sabiha Gökçen, en una bella reina del mundo, como prueba la belleza de mujeres turcas como Azra Akın. Nuestras mujeres llegaron a los pobres, a los sin techo, a los niños de la calle, a los ancianos, y los abrazaron a todos con sus grandes corazones. Turquía siempre se alza sobre los hombros de las mujeres.
8.- El backgammon El backgammon es en Turquía la misma vida. Aunque algunos dicen que es un juego de suerte, ignoradlos, porque es un juego de estrategia. Tienes que ser rápido y saber cómo jugar con los dados. Es divertido, es muy divertido.
9.- Las fiestas nacionales y religiosas Las fiestas nacionales y religiosas son llamadas “bayram” en turco. Son la alegría de la vida monótona, dan color a nuestras vidas en blanco y negro, son un consuelo para nuestra soledad. Por eso las viejas bayram son siempre un recuerdo de una infancia llena de vida, alegría y felicidad, aunque eso las haga un poco tristes.
10.- El Hürriyet Un diario turco que tiene casi 60 años: la memoria de toda Turquía, un diario clave. Es alegre, caprichoso, sentimental y serio. Todas las clases sociales leen este periódico. Es un hábito, un hábito de la vida diaria, como un ritual… Que no se puede imitar. Cada uno elabora sus historias, pero cuando son escritas en el Hürriyet, pasan a formar parte de la actualidad del país.
11.- Las jóvenes de İzmir El famoso poeta turco Cahit Külebi dice: El mar es una joven en İzmir, y una joven es el mar. ¡Las calles de İzmir huelen tanto a la joven como al mar! De acuerdo, ¿qué hace a las jóvenes de İzmir tan únicas? Digámoslo de una vez: siempre están a la moda y hermosas, tanto por dentro como por fuera. Las jóvenes de İzmir no conocen el significado de la furia. Son todas despreocupadas. Si las jóvenes de İzmir no pueden disfrutar, dicen… “Quizás la próxima vez”, porque son todas de corazon bello y alegre…

12.- El Viaje Azul Los viajes de placer en barco a lo largo de la espectacular costa Suroeste de Turquía son llamados El Crucero Azul, más conocidos como El Viaje Azul. La temporada del Viaje Azul comienza en junio y finaliza en octubre. Aunque la época de verano es la ideal para tomar el sol en cubierta, el otoño es la mejor época para disfrutar de semejante viaje en las aguas turquesas de los mares Mediterraneo y Egeo, porque la tranquilidad y el pescado abundante te esperan…

13.-  “Mis queridos amigos” de Orhan Gencebay “Mis queridos amigos, soy Orhan Gencebay. He estado cantando para vosotros, compartiendo vuestro dolor. Lloro por vosotros y río con vosotros. Soy Orhan Gencebay, crecí con vuestro aplauso y amor, tomando su fuerza para vosotros…” dice Gencebay en la portada de su CD fechado en 1998. Como sus canciones, el propio Gencebay es también un clásico. Él es el padre, el Este, el Oeste, el tierno, el aldeano y el morador de la ciudad. Es un filósofo de la música… Gencebay es como Turquía, porque sus obras acompañan nuestra juventud, recuerdos y vidas. “Por un mundo más hermoso, más justo y más humanitario”, dice en una de sus obras maestras. Uno también ama Turquía a causa de Papá Orhan.
14.- El Rakı El Rakı es tanto la bebida alcohólica tradicional como nacional de Turquía, similar al ouzo griego. Es el “descubrimiento” más útil y original de los hombres turcos. El Rakı es tratado en las mesas de comedor de la misma forma que los invitados VIP. El color blanco del Rakı al ser mezclado con agua complementa a los manteles de lino blanco. Una multicolor selección de aperitivos o pequeños platos, el meze, es servida con el Rakı. Una vez todo listo, es toda una belleza en sí mismo.
15.- Nazim Hikmet Ran (1902, Tesalónica – 3 de junio de 1963, Moscú) Poeta turco, dramaturgo, novelista y biógrafo. “Amo mi país” – Amo mi país: por entre los olmos contra cuya extensión choqué, fui a parar a prisión. Nada como las canciones y el tabaco de mi país puede eliminar el dolor dentro de mí. Mi país: las chimeneas de las fábricas y las cúpulas de plomo de Bedreddin, Sinan, Yunus, Emre y Sakarya. Incluso cuando se ocultan de sí mismas sonriendo bajo sus bigotes caídos, son los monumentos de mi pueblo. Mi país. Cuán extenso es mi país: nuestra necesidad de vagar nunca termina, nos parece inagotable. Edirne, İzmir, Ulukışla, Maraş, Trabzon, Erzurum. Conozco las mesetas de Erzurum sólo por sus canciones tradicionales. Y hacia el Sur me avergüenzo de decir que no he cruzado ni una sola vez las Montañas del Taurus para ver a los cultivadores de algodón. Mi país: camellos, trenes, coches Ford y asnos enfermos, álamos, sauces y tierra roja. Mi país. Sus bosques de pinos, la trucha que ama sus más dulces aguas y sus más altos lagos en las montañas. El resplandor rojizo de su suave piel plateada nada sobre la superficie del lago Abant de Bolu. Mi país: las cabras en los prados de Ankara; el largo, marrón y sedoso brillo de su pelo. Las gordas y pesadas avellanas de Giresun. Las escarlatas mejillas de las aromáticas manzanas de Amasya, aceitunas, higos, melones y los abundantes y coloridos racimos y racimos de uvas, y los arados y los búfalos de la India, y la inocente alegría dispuesta a abrazarte, todo progresando, hermosos y buenos mis trabajadores, honorable, bravo pueblo medio hambriento, medio libre medio prisionero…
16.- El Hollywood de Turquía, Yeşilçam Muchos llegaron, sirvieron y luego dejaron la pantalla blanca: Yeşilçam, el Hollywood de Turquía. Olvidamos nuestras penas con la ayuda de las películas turcas. Lloramos con los amantes desesperados de amores imposibles, o con los dramas familiares en los que Münir Özkul y Adile Naşit como actores principales fortalecen nuestros lazos familiares. Y las comedias con Kemal Sunal, o Halit Akçatepe. A veces nos hemos enfadado con los personajes malvados, representados por Aliye Rona y Erol Taş. Con sus buenos, sus torpes y sus malvados; con su tragedia y comedia, el cine turco cuenta magníficamente la historia de esta tierra.
17.- La Avenida İstiklal La multitud, el ruido, las declaraciones de amor, las peleas de enamorados, los músicos de la calle, los carros, las campanas de las iglesias, los cafés, las librerías, los bares, las tiendas de música, los cines, edificios llenos de historia, borrachos, vendedores ambulantes, policía, manifestaciones, gente feliz, gente triste, gente solitaria… La gente está en la Avenida İstiklal. El tiempo corre deprisa en la Avenida İstiklal y hace difícil concentrarse en nada que no sea el momento que vives en esta esencia vital de la supernova que es Istanbul. Uno no puede experimentar semejante energía en ninguna otra parte del mundo.
18.- Tarkan Cuando esta atractiva estrella de ojos verdes del pop turco se subió al escenario por primera vez con “Kıl Oldum Abi”, hubo quien lo aborreció y hubo quien se enamoró de él. Siguió su segundo álbum con el apoyo de Sezen Aksu; una canción titulada “Şıkıdım” lanzó a Tarkan al pop. Pero lo que hace que les guste a los turcos es su decencia y comportamiento intachable y libre de escándalos.

19.-Los gatos y perros callejeros Aprendemos clemencia de los perros y gatos de las calles. Nunca nos cansamos de acariciarlos, aunque fuimos criados con un miedo “aprendido” de las advertencias de nuestras madres, que decían “Te morderá, no te acerques”. Los envidiábamos, envidiábamos su carácter juguetón. Los gatos y perros de la calle no eligieron vivir fuera, no querían vivir en medio del abarrotado tráfico ni les gustaba hurgar entre las bolsas de basura. Los acogeremos y encontraremos hogares para ellos.

20.- Las señales amarillas En cualquier color, en cualquier forma y en cualquier dialecto del turco, las señales de tráfico amarillas forman una cultura diferente en este país. Nunca dejan de señalar durante siglos al mausoleo de un rey, o a la momia más vieja del mundo. Están en cualquier dirección desde Rize hasta Mardin, desde Ankara hasta el Sur. Cuando uno ve esta suerte de señales, se dice a sí mismo: “Algún día, tomaré todos los caminos hacia los que apuntan”; y de repente, todas las señales amarillas nos crean un sueño de retiro: “Algún día, …”

21.- Bodrum Un famoso novelista, etnógrafo y viajante turco, Cevat Şakir Kabaağaçlı, apodado El Pescador de Halicarnaso, se enamoró profundamente de Bodrum. “En lo alto de la pendiente, verás Bodrum. No creas que te marcharás tal como eres. Aquellos antes que tú también eran como tú. Pero todos dejaron sus mentes en Bodrum” – Cevat Şakir Kabaağaçlı/Halikarnas Balıkçısı (El Pescador de Halicarnaso).

22.- El Equipo Nacional de Fútbol Han pasado cinco años desde aquel legendario gol… İlhan Mansız fue el autor de ese legendario gol ante el equipo de Senegal. Fue como una bofetada para nuestros oprimidos sentimientos, que llevó al Equipo Nacional de Fútbol de Turquía a ganar la medalla de bronce en la Copa del Mundo de 2002. Ese día, un nuevo período dió comienzo en el país; hicimos una tregua con nosotros mismos. Y desde aquí damos las gracias a todas las leyendas del fútbol de Turquía, desde el pasado hasta el presente.

23.- Mardin Desde los musulmanes hasta los asirios, desde los yakubis hasta los yezidis, muchos miembros de diferentes religiones y sectas religiosas viven en Mardin, un puente entre Mesopotamia y Anatolia. Con sus casas de piedra, posadas, mezquitas, madrasas e iglesias, esta ciudad del Sudeste es como un museo al aire libre, y eso la hace única. No sólo lo pensamos nosotros, sino también la UNESCO, que ha incluido esta ciudad en su listado de Patrimonio de la Humanidad.
24.- El vino Ni los viñedos de California ni los de Francia deberían mostrarse arrogantes… Los turcos tienen canciones escritas para el vino; decidme otra nación que haya hecho algo semejante. Desde Capadocia hasta Tokat, desde Midyat hasta Akhisar, tenemos extensos viñedos.
25.- Los Baños Turcos Mejor clasificar los baños turcos en dos tipos: baños de hombres, y de mujeres… Los baños de mujeres son un misterioso lugar donde durante el reinado otomano las jóvenes eran protegidas de los males de ojo mediante numerosos rituales. Los baños de hombres son otra historia. En los baños los masajistas, los tellak en turco, gobiernan el lugar. Aunque en la actualidad se ofrece a los turistas sesiones “light”, los baños turcos fueron el hogar de conversaciones sobre el amor, la paciencia, los secretos y las bromas durante siglos. Pero también el hogar de intrigas, rumores y ambiciones.
26.- Sezen Aksu Cuando el año pasado un canal musical de televisión extranjero pensó en no emitir las canciones de esta diva del pop turco, todas las radios y televisiones de Turquía emitieron sus discos y videoclips una y otra vez sólo por despecho hacia ese canal. Al afrontar tan tremendo clamor de amor, el pobre canal musical se quedó desconcertado por la reacción. Sezen Aksu es la Ümmü Gülsüm (Umm Qalsum) de Turquía. Al igual que ocurre con esta eterna cantante egipcia, la gente turca escucha las canciones de Sezen, las nanas o los poemas, como sea y dónde sea. No puede encontrarse a una persona que nunca haya escuchado a Sezen Aksu. Ella es como una maestra, todo el mundo está dispuesto a escuchar sus lecciones; lecciones sobre la vida, el amor, el dolor y la esperanza en sus canciones.
27.- Los debates sobre fútbol Para empezar, la directiva del club no conoce el negocio… ¡Qué entrenador! ¡Coloca a los jugadores en las posiciones equivocadas! En Turquía, esta es una típica conversación sobre fútbol. ¡Todos los hombres saben de fútbol y todos los hombres son entrenadores! Los mismos clichés son repetidos una y otra vez; lo atractivos, únicos, relajados y turcos que son. Los debates sobre fútbol podrían ser más importantes que el calentamiento global, la discriminación social, o la situación desesperada de la economía… ¡Salvan vidas! Nos quitan la carga que pesa sobre nuestras vidas. Resultan indispensables.

28.- Las revistas de comics La aventura de las viñetas de Turquía dió comienzo con Akbaba, y continuó con Gırgır bajo el liderazgo de Oğuz Aral, renombrado dibujante. Los viernes, cuando se publicaba la revista Gırgır, todas las calles de Istanbul se volvían de color amarillo porque todo el mundo estaba leyendo esta revista de comics impresa en páginas amarillas. Su circulación llegó a alcanzar el medio millón de ejemplares por día. Luego siguieron Mikrop y Limon. La revista Leman estableció la literatura de cómic de Turquía. Hoy en día, con su humor minimalista, el Penguen y Fermuar han tomado el relevo y resultan brillantes.

29.- Los emprendedores turcos Las semillas del marketing y la industria de la publidad de Turquía fueron sembradas en los vapur -tradicionales transbordadores turcos-, en las estaciones de tren y en las terminales de autobuses, donde los vendedores ambulantes, los vendedores de los transbordadores o los vendedores del tren intentaban vender los productos de las bandejas que llevaban en la mano. Nos reíamos muchísimo cuando los vendedores gritaban “Gorras para gemelos”, refiriéndose a los sujetadores. Estos héroes mostraron coraje intentando vender sus productos en campos desiertos. Pero ahora, las semillas han crecido para convertirse en los jóvenes y exitosos empresarios de Turquía. Los vaqueros Mavi Jeans adornan ahora los escaparates de los grandes almacenes de Sunset Strip en Los Ángeles. “Nos estamos volviendo más bonitos”, rezan los anuncios de Mavi, como los turcos cuando oimos acerca de los relatos de éxito de los emprendedores turcos; nosotros también nos estamos volviendo más bonitos.

30.- Los rascacielos de Istanbul Si miramos al pasado, la estructura más alta de Istanbul era el edificio de 12 plantas de la Autoridad de Carreteras, localizado sobre la ruta Levent-Maslak. Hoy día, este edificio es el más bajo entre muchos rascacielos que han sido construidos desde mediados de los años 90. Las nuevas torres de edificios y los nuevos centros comerciales crearon un nuevo tipo de personas. Quizás, el tremendo cambio que ha estado atravesando Turquía durante la última década podria observarse mejor mirando a estas torres, no a los datos estadísticos.

31.- Las amistades en Ankara Ankara es una ciudad de funcionarios públicos enfundados en sus trajes, corbatas y camisas blancas. Eso puede que sea aburrido para algunos, pero eso es porque no conocen la amistad en la capital turca. Contrariamente a su atmósfera burocrática, la amistad aquí es muy cálida. No importan los pequeños e insignificantes detalles de la vida, pues los amigos en Ankara comparten la vida misma.

32.- El Radikal 2 Uno no puede “ojear” las páginas del Radikal 2 como si fuese un suplemento de fin de semana. La palabra correcta debe ser “leer” cada simple línea en él escrita. Respuestas de todas las longitudes de onda del espectro y el final de toda búsqueda intelectual tienen cobijo entre sus páginas. Radikal 2 es una guía de la riqueza del color: del color de Turquía y del color del mundo.

33.- El Museo de Arte Moderno de Istanbul (Istanbul Modern) A la gente no le gusta los alrededores de los puertos. No se encuentra ni rastro de élites culturales en los puertos. Sin embargo, los turcos hemos conseguido introducir a las élites en semejante zona gracias al Museo de Arte Moderno de Istanbul, o más abreviadamente Istanbul Modern. El museo abrió en 2004 en uno de los almacenes del Puerto de Karaköy. La historia de la restauración turca, que comenzó con Aya İrini (Santa Irene) en 1868, alcanzó un climax en el Istanbul Modern.

34.- Las montañas del Mar Negro Una vista increiblemente bella, aire limpio y gente cálida… Todo ello en las montañas del Mar Negro, elementos indispensables de la región… Tan pronto como el tiempo se vuelve caluroso, la gente del Mar Negro deja las orillas del mar y se traslada a las montañas… Resulta excitante contemplar la ciudad abajo a lo lejos, sobre las alturas, por encima de las nubes. La lluvia, la niebla y las nubes les sientan bien a las montañas del Mar Negro. Las más famosas son: Çambaşı en la ciudad de Ordu, Sis Dağı en Giresun, Uzungöl en Trabzon, Ayder en Rize y Kafkasör en Artvin.

35.- La sopa de callos y el kokoreç Es casi una costumbre dirigirse a los restaurantes que sirven sopa de callos después de dejar pasar el tiempo y emborracharse en los clubs nocturnos o en los bares. Esta sopa tradicional turca es servida con abundante salsa de ajo; también con pimienta roja picante machacada y vinagre, pero por supuesto las conversaciones acaloradas vienen luego solas. El kokoreç es otro “único” sabor de la Cocina Turca. Preparado con intestinos a la parrilla, ¡los turcos no negociarán con la Unión Europea sobre el Kokoreç si lo encuentra poco saludable!

36,- Cem Yılmaz Cem Yılmaz como cómico es la alegría de Turquía. Pueda Dios concederle una larga vida.

37.- La orfebrería La historia de la orfebrería en Anatolia se remonta hasta los Urartios. Desde Mardin hasta Trabzon, desde Diyarbakır hasta Van, los artistas de la orfebrería tiene renombre. A pesar de sus orígenes étnicos, son todos “maestros”. Esta palabra va unida a sus nombres armenios, turcos o asirios. Ellos son los maestros de la joyería, de la artesanía del oro en Anatolia.

38.- Şener Şen Como el entrañable intérprete turco que es, Şener Şen es uno de nosotros. Nunca nos cansamos de verlo. Aunque es el actor de papeles destacados en “Züğürt Ağa”, “Çıplak Vatandaş”, “Namuslu”, “Eşkıya” y “Muhsin Bey”, Şen es inolvidable por La Clase de Hababam con su papel como un torpe profesor de educación física en un instituto. Şen es uno de los pocos que tuvo el coraje de subirse al escenario en un musical a pesar de su edad “no tan joven”. Los turcos nunca dejarán de verlo.

39.- La Clase de Hababam La Clase de Hababam, pasión nostálgica de los turcos. Como los niños que nunca se libran de la sed, sed de leer las mismas historias tropecientas veces… vemos La Clase de Hababam sólo Dios sabe cuántas veces. Su legendaria banda sonora nos hace llorar y reir al mismo tiempo. Tarık Akan, Halit Akçatepe, Adile Naşit, Kemal Sunal, Şener Şen y Münir Özkul, como estrellas del cine y teatro de Turquía, reclamaron su lugar en los corazones de todos. Comenzamos a sentir simpatía por los profesores, y a los profesores comenzó a gustarles “Daniel el Travieso”, gracias a La Clase de Hababam.

40.- La Torre Galata Piensa en un relato sobre volar. Es el patrimonio de los genoveses, la evidencia del Antiguo Istanbul. Cuando subes hasta la terraza de la torre, una vista panorámica de la ciudad de 360 grados se halla a tus pies, por decirlo de alguna forma. Puede que quieras gritar, ¡”Hey Istanbul! ¡Mira, estoy aquí!”. Al igual que Hazerfen Ahmet Çelebi, que hizo el primer vuelo de la historia con alas artificiales. Voló desde la Torre Galata hasta Üsküdar.

41.- Yaşar Kemal Considerado como uno de los mejores novelistas turcos, Kemal enseñó al pueblo turco cómo amar y cómo apreciar la belleza natural de la Naturaleza. Al final, Kemal consiguió ayudarnos a pensar cuánto nos estamos perdiendo permaneciendo alejados de la Naturaleza, nos ayudó a darnos cuenta de que si no amamos a la Humanidad y a la Naturaleza, al final todos acabaremos perdidos. Ganador de un número interminable de premios literarios, Kemal alcanzó renombre por su obra “İnce Memed” (Memed, Mi Halcón), publicada en 1955.

42.- El Kebap El shish kebab y el rakı… Los turistas que visitan Turquía hablan sobre ambos durante años. Sin embargo, cientos de variedades de kebabs son conocidas y servidas en Turquía. Casi todos los restaurantes se han vuelto expertos en los asuntos del kebab. Así que tenemos cientos de restaurantes listos para servir Adana kebab, Urfa kebab, Antep kebab, Kilis kebab, etc.

43.- Las series de la tarde Los turcos se dirigen a los salones para ver las series de televisión de máxima audiencia; son sueños en “Asmalı Konak”, vidas sencillas en “Perihan Abla”, amores imposibles en “Hırsız Polis”. El amor es el principal argumento de todas ellas sea cual sea la historia, y el bien siempre vence.

44.- Los eternos rivales: Fenerbahçe y Galatasaray Una rivalidad que dura un siglo: el derby Fenerbahçe-Galatasaray. Cada simple partido de fútbol en que se enfrentan parece como una película de cine: incluye amor, pasión, ambición, felicidad, alegría y lágrimas… Encontrarás cualquier cosa en esta rivalidad, sólo nómbrala. El amarillo y rojo Galatasaray está orgulloso de su origen de “sangre azul”, mientras que el azul y amarillo Fenerbahçe dice “Yo soy el pueblo. Yo soy Turquía”. Aunque son eternos rivales, “Gracias a Dios que lo sois”, nos sugieren algo más… un amor. La rivalidad Fenerbahçe-Galatasaray en Turquía es el amor.

45.- El Bazar de Beşiktaş En los días de partido, el Bazar de Beşiktaş vuelve a nacer. Una multitud fluye hacia el Estadio de İnönü. Los eslóganes son coreados por todas partes: “Somos Etoo”, o algo más intelectuales: “el Bazar está en contra de las centrales nucleares”. Por supuesto, un derby Fenerbahçe-Galatasaray no es la única razon para los vecinos del Bazar de Beşiktaş para amar Turquía.

46.- El Çay y el Simit (el té turco y el pan de sésamo) Un tradicional y fresco pan turco, el Simit, recién comprado en la panadería, debería acompañarse con una taza de té recién servido. Esa es la costumbre turca más típica, y con toda probabilidad cualquiera que rehuse beber té no será turco. Si en alguna parte una tetera llena está lista para ser servida, un vendedor ambulante también estará vendiendo simits en otra parte. Y si no hay un vendedor ambulante vendiendo simits, con toda probabilidad el país no será Turquía.

47.- Los vapur Son un privilegio de İzmir e Istanbul. Los vapur, tradicionales transbordadores turcos, transportan sus pasajeros en invierno y en verano. Son también la belleza de los mares interiores en İzmir e Istanbul. Las personas de cualquier edad disfrutan subiéndose en los vapur para recibir la brisa del mar, o viendo las gaviotas, o bebiendo té en los muelles. El viaje con los vapur es como un juego; es divertido y alegre. Además, los “ancestros” de los jóvenes y exitosos empresarios turcos, a los que nos referimos antes, hacen sus negocios en los muelles, ocupados en vender sus productos, tales como peines o pinzas para el pelo, broches…
48.- Mevlana Rumi No hay necesidad de decir mucho. El siguiente poema del más grande y humanitario místico y pensador, Mevlana Celaleddin Rumi, lo dice todo: En la generosidad y al ayudar a otros sé como el río. En la compasión y la gracia sé como el sol. En ocultar los defectos de los otros sé como la noche. En el enfado y la furia sé como el muerto. En la modestia y la humildad sé como la tierra. En la tolerancia sé como el mar. Existe como eres o sé como aparentas. La UNESCO anunció el año de 2007 como el Año de Rumi.
49.- Los Kenter Los kenter son las más famosas caras teatrales de Turquía. Yıldız Kenter y su hermano Müşfik Kenter son escuela. Son la reveladora y contemporánea cara de la República mirando al arte. Yıldız Kenter es una mujer única en el teatro turco. Gracias a su pasión por su oficio, y contra todo pronóstico, sigue en pie y su compañía El Teatro de los Kenter

sigue adelante sin subsidios del estado y libre.

50.- Atatürk Mustafa Kemal Atatürk, fundador de la República de Turquía. Él es el hombre que está detrás de estas 50 razones para amar este país, porque no estaríamos aquí de no ser por él. Se lo debemos todo.

5 Respuestas a “50 razones para amar Turquía

  1. Interesante mirada de un mundo magico … gracias por las notas … me las lei completamente … recientemente me he conectado con el mundo turco, gracias a que en mi pais, Chile, estan transmitiendo a traves de la television abierta, dos series turcas, las mil y una noches y ¿Qué culpa tiene Fatmagul? … gracias por este interesante reportaje … saludos desde Chile 🙂

  2. Me parece3 un gran país, me interese por una novela que están pasando en mi país que se llama las mil y una noche, me encantoooo.

  3. MUY INTERESANTE.

  4. Muy interesante. me gustó mucho

  5. me enamore de ti sin conocerte, me dejas sin aliento con solo pensarte, mi cuerpo, mente, corazon, han aprendido otra vez a vibrar, no soporto la lejania, pero en nuestro destino, esta el encontrarnos mi bella turquia!!!

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