7ª etapa: de Cnido a Bodrum

Extremo W golfo de Korfeci

Extremo W golfo de Korfeci, trayecto de Cnido a Bodrum

El viernes 11 deberíamos navegar desde Cnido a Bodrum. La distancia será de aproximadamente 25,68 M. Teniendo en cuenta que, si no queremos invadir aguas griegas😉 tendremos que dar un rodeo recorriendo un  trayecto casi circular paralelo al contorno de Cos a al menos 4 M de distancia, que es por donde pasa la frontera en el medio del mar. Algo más de tres horas de navegación, sin contar posibles desvíos para hacer paradita en alguna cala .

No puedo dejar de estar triste al imaginar la última etapa, como imagino que me sentiré cuando partamos hacia nuestra meta definitiva en este crucero, la antigua Halicarnaso. Se que el tiempo de la aventura y del viaje es diferente al tiempo de la rutina y la vida cotidiana, cunde más, se alarga y en un barco, más aún. Seguramente nos sentiremos satisfechos, como quién ha hecho el amor inspirado por Afrodita, pero, de momento, no puedo evitar sentir tristeza por comenzar, aunque sea virtualmente, la última etapa.

Cuando salgamos de Cnido veremos, imponente, el cabo Krio (Deveboynu Burnu en turco), con el faro. Si sopla el Meltemi lo sentiremos con toda su intensidad al asomar la proa cuando superemos el cabo. Entre este cabo y el cabo Iskandil, navegaremos con rumbo casi norte, ligeramente este durante un cuarto de milla o menos. Quizás veamos, si nos los ha retirado el hombre o el mar, los restos de uno o más naufragios que se veían en Panoramio.  Tendremos tiempo para despedirnos de las islas Simos, Rodas, y la volcánica Nisiros, antes de doblar el cabo, para que por fin Cos, la patria chica de Hipócrates nos acompañe a babor o a popa por babor hasta Bodrum.

A partir del Promontorio Dorio nos adentraremos en el golfo (körfeci)  de Gökova (en turco “las planicies del cielo azul”). Es el antiguo golfo de  Keramos o Cerámico, un buen mordisco de agua  a la montañosa y alta costa que le rodea, casi cerrada por el continente y las islas que la circundan. Alrededor de él había muchas ciudades importantes en la antigüedad y bullía de actividad, como hoy en día  las goletas, los yates y  los ferrys con los que seguro que os encontraremosy quizás algún cruceros y barcos de pesca y mercantes. Hoy sufre un renacer de la mano del turismo en general y el náutico en particular, ya que hasta hace poco era uno de los lugares más remotos del Mediterráneo. Hay un punto de la en la península de Datça (que forma el límite sur del golfo) llamado paso (puerto) de  de Sakar, de 670 metros de altura, que permite ver de un lado el golfo de Gökova, y del otro el de Körfeci, del que procedemos (Datça …). Al fondo del golfo, a donde nosotros no iremos, hay una planicie y una ciudad homónimas. La sonda volverá a volverse loca, recuperaremos profundidades superiores a 200 metros, incluso a 500.

Seguro que no vamos en línea recta, pararemos en alguna cala, quizás en la vertiente norte de la península de Datça, por ejemplo Mersincik, al este del cabo Krio o, con más probabilidad en alguna cala al este o al oeste de Bodrum que nos quiera mostrar nuestro capitán y esté agradablemente resguardada del viento si sopla con intensidad, por ejemplo Bitez al oeste, en la propia isla Karaada, que cierra la bahía de Bodrum y tiene fondeaderos al sur, o en Safra, al este.

Espero que el atardecer sea bonito cuando lleguemos a Bodrum, que la luz rojiza ilumine al impresionante Castillo de San Pedro de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, después de Malta. Bodrum es la indiscutible cabecera turística de la zona, un “resort” turístico de juerga continua, en total contraste con las tranquilas villas a las que es casi obligatorio llegar por mar, la mejor manera, si no la única, de explorar esta y otras costas turcas del Egeo.

Sólo se puede sentir y entender completamente esta costa en la que habremos pasado una semana, penetrando en una tranquila y rocosa cala de aguas cristalinas camuflada con pinares que llegan hasta el borde del mar y fondeando con un largo cabo a proa para llevar el barco lo más próximo posible a la orilla para que un tripulante salte a largar una amarra por popa a a un árbol o una piedra de la costa a la manera mediterránea. Quien espere playas en esta costa está desencaminado, pero ¿quién quiere playa pudiendo nadar y bucear desde el barco en aguas tan transparentes que siempre parecen menos profundas de lo que en realidad son, rodeado de rocas vestidas de pino?.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s