Cnido

Cnido

Ya estamos en Cnido o Gnido (latín Cnidus, griego Κνίδος, Knidos) el mismo puerto utilizado por los antiguos hace más de 2000 años, en plena Caria de la antigüedad, en la parte occidental de la península de Datça, que forma el “Sinus Ceramicus” o Golfo de Gökova, en cuya orilla norte está situado Bodrum, el antiguo Halicarnaso, nuestro destino final.

Breve repaso histórico

Fundada por los dorios del Peloponeso dirigidos por el mítico Triopes, posiblemente por los propios espartanos o lacedemonios, fue una de las ciudades de la Hexápolis dórica (Cnido, Cos, Halicarnaso y las ciudades de Lindos, Ialisos y Camiros en Rodas), que fue reducida a cinco cuando Halicarnaso se separó. La confederación se reunía en Triopio, donde se hacían juegos y celebraciones en honor a ApoloPoseidón y las  ninfas, además de las reuniones políticas.

No hay certeza de donde estaba Triopio, pero hay bastantes indicios de que estaría en la actual Palamut, como comentamos en la entrada anterior. Otros situan el templo de Apolo Triops (o Triopas o, Triopes) dios solar y mítico fundador y las celebraciones en la península o promontorio Triopo o cabo Krio,  frente al mar. Eso haría de Cnido la anfitriona de las reuniones de la liga, lo que no refleja ninguna fuente. Seguramente en Cnido habría un templo en honor a Apolo Triopio, pero no hay restos en la península y aquella zona se piensa que era la ubicación de las viviendas particulares.

Cnido comerciaba con Egipto (donde tenía la factoría de Naucratis) y tenía su tesoro en Delfos. Los Cnidios adquirieron gran riqueza y prosperidad gracias al comercio. La ciudad fundó colonias como Lípari y Melaina Korkyra (Greek: Μέλαινα Κόρκυρα, “Corfu Negro”) en la isla  Korčula en el mar Adriático.

La ciudad era gobernada en sus inicios por un senado oligárquico de sesenta miembros presidido por un magistrado, pero varias inscripciones sugieren que se fue democratizando con el tiempo.

Fue ocupada por el general persa Harpago, al servicio de Ciro II el Grande hacia el 540 a. C. Permaneció bajo dependencia de Persia hasta el comienzo de la guerra del Peloponeso en que los habitantes de Cnido fueron aliados de Atenas, pero la ciudad se separó de la alianza después de la derrota de la expedición a Sicilia en 413 a. C. Atenas intentó recuperarla y la atacó sin éxito.

En 394 a. C. el general ateniense Conón aliado con el rey chipriota Evagoras I y el sátrapa Farnabazo venció en estas costas a la escuadra espartana de Lisandro y destruyó la supremacía de Esparta.

Durante la guerra entre Roma y el seléucida Antíoco III el Grande, Cnido fue aliada de Roma. En 163 a. C. envió ayuda a Calynda rebelada contra Cauno. Fue incluida en la provincia de Asia cuando se creó en 129 a. C., pero fue ciudad libre dentro de la provincia, según asegura Plinio el Viejo. Antes del 67 a. C. fue atacada por los piratas cilicios, como también lo fueron Colofón, Samos y otros lugares, pero a partir de esta fecha Pompeyo aseguró la tranquilidad con diversas medidas militares y políticas.

Durante el Imperio Bizantino todavía conservó una considerable población y entre las ruina se identifican un gran número de edificaciones de estilo bizantino y los sepulcros cristianos y otros restos, como un curioso laberinto grabado en piedra son comunes en las cercanías.

Lo misterioso es la razón de la desaparición de la ciudad. Su puerto no se cegó como los de Cauno o Mileto, aún está aquí para acogernos y se llama ahora Büyük Limani (Puerto Grande). Los yates y las goletas lo usan como parada en sus cruceros azules y para resguardarse de la nortada como en la antigüedad. Los antiguos espigones están en su sitio todavía, aunque el situado al este está hundido. El del oeste en su extremo tiene unos 30 metros de profundidad. Alrededor del interior del puerto hay muchos restos de los antiguos muelles.  El pequeño puerto del norte, que Estrabón llamó el “puerto de los trirremes” con cabida para 20 de esos barcos de guerra, está abierto al norte y se ha cegado con la arena arrastrada por las olas, pero en lo demás está esencialmente intacto.

Lo cierto es que ya en tiempo de los romanos la ciudad no era una gran ciudad, las menciones durante el periodo bizantino son escasas. No hay noticia de ninguna gran calamidad como un terremoto o un incendio. No hay una buena respuesta, lo cierto es que declinó poco a poco hasta convertirse en una ciudad menor y ser abandonada en algún momento de la edad media.

Eudoxo el matemático y astrónomo, Sóstrato, el famoso costructor del Faro de Alejandría, Ctesias el médico e historiador, Agatárcidas, escritor, entre otros, nacieron en la ciudad.

Antiguo y “nuevo” Cnido

Cnido se trasladó desde su primitiva localización en la actual Datça a esta ubicación mucho más estratégica en 360 a.C.  Cuando el comercio se basaba fundamentalmente en el transporte marítimo, los vientos dominantes la convertían en un refugio casi obligado a la espera de que cediera el Meltemi para poder seguir rumbo al norte. Los datos históricos de Cnido se refieren tanto a la época en la que estaba en la actual Datça como a la etapa posterior al traslado.

El enclave definitivo estaba distribuido entre tierra firme (la actual  Tekir) y la isla Triopio, rematada por el cabo Krio (nombre turco: Deveboynu Burnu), unida al continente por un puente y una pasarela de piedra construidos por sus habitantes. La ciudad tenía dos puertos, que se conservan bastante bien, construidos uno a cada lado de la pasarela.  Uno de ellos, en el que vamos a fondear, el más grande, orientado al sur y resguardado del Meltemi  y otro militar llamado puerto de los trirremes, orientado al norte y cegado con arena en la actualidad. Ahora hay un itsmo estrecho y arenoso, lo que la convierte la antigua isla en una península. En la isla había sobre todo residencias privadas, mientras que los edificios públicos de considerable tamaño se ubicaban en la zona continental aplanada.

Las ruinas

Las ruinas fueron descubiertas en 1812 por la expedición de a  Society of Dilettanti, y la excavación ejecutada en 1857-1858 por Charles T. Newton, un diligente arqueólogo y vice-cónsul inglés en Mitilene.   Newton y sus colaboradores descubrieron, entre otros tesoros, una preciosa estatua de Deméter, y, a unos 4,5 Km al SE de la ciudad, en las ruinas de una espléndida tumba, un león colosal de mármol, de una sola pieza,  de 11 toneladas de peso, que se supone que conmemora la victoria en la batalla naval de  Batalla de Cnido en la que Conón derrotó a los Lacedemonios in 394 BC. Ambas piezas acabaron, junto con toneladas de tesoros, embarcadas en el HMS Beacon con destino al Museo Británico con el apoyo de Sir Charles Fellows, cónsul británico para Asia Menor.

Los restos de la ciudad cubren una gran extensión (la longitud máxima es de algo menos de 1500 metros) y se puede apreciar muy bien la estructura  y organización de la ciudad, al no haberse construido nada sobre ellas y no haber apenas vegetación que las cubra. Las murallas que rodean tanto la zona continental como la isla-península se distinguen perfectamente (son dos, una ciclópea y la otra en parte isódoma (aquella en que todos los sillares son idénticos) y pseudoisódoma (en que esa igualdad es aparente). En algunas zonas, especialmente en la zona de la acrópolis en la esquina noroeste de la ciudad están especialmente bien conservadas. La zona interior a las murallas está plagada de restos arquitectónicos.

Se distinguen el agora, las calles, el teatro, un odeón, un templo en honor a Dionisio, un templo de la Musas, el templo de Afrodita y un gran número de edificios menores y en una elevación al NE la acrópolis.  A unos km de las ruinas hacia al este se han hallado numerosas tumbas, algunas de las cuales son edificios de gran tamaño.Y los dos puertos ya descritos.

Lo que impresiona no es la integridad de las ruinas, es su extensión y su aislamiento. Si te sientas en una zona elevada y miras por un momento lo que queda de la ciudad puedes imaginarte perfectamente como podía ser.

Plano del antiguo Cnidos

El templo de Afrodita

El templo dedicado a Afrodita, a la cual estaba consagrada la ciudad, custodiaba la efigie de la diosa (Afrodita Cnidia) obra del escultor griego Praxíteles, también era célebre la Deméter de Cnido obra de Leocares, “recuperada” por Newton.

La Venus de Cnido, Afrodita de Cnido o Afrodita Cnidea es una de las más célebres esculturas de Praxíteles y una de sus primeras obras, realizada en Atenas en torno al año 360 a. C. La escultura representa a la diosa griega del amor (en su acepción del amor erótico), la belleza y la fertilidad femenina de Afrodita, prestándose a realizar, o tras haberlo efectuado, el baño ritual de las Eleusiadas. Fue la primera escultura que representó la desnudez femenina, admitida hasta entonces exclusivamente para las figuras masculinas. Por ese motivo fue rechazada en Cos (que encargó otra vestida de forma «más púdica y severa») y recaló aquí.

La Venus Colonna, copia romana de la Afrodita de Cnido conservada en la galería de estatuas del Museo Pío-Clementino (Vaticano)

Estaba ubicada en una plataforma circular en un pequeño templo. Fue un equipo dirigido por la arqueóloga americana Iris Love a mediados de la década de los 60 la que desenterró la plataforma y halló un fragmento de mármol en el que se distinguen las cuatro primeras letras del nombre de Praxíteles y las tres primeras de Afrodita.

La obra de Praxíteles se hizo rápidamente famosa y fue muy venerada: Plinio el Viejo relata que un joven se enamoró de la escultura (que, como todas las otras esculturas clásicas, la misma estaba pintada imitando lo más perfectamente posible al ser humano vivo).

Luciano de Samosata relató que el santuario tenía dos puertas, de manera que la estatua podía verse tanto por delante como por detrás y afirmó que la parte trasera de Afrodita era tan adorable como la delantera. Durante su inspección se percató de una mancha oscura en la parte posterior del muslo y le preguntó a la anciana que guardaba la llave de la puerta trasera si era un defecto del mármol. Ella le explico que un  joven locamente enamorado de la estatua había conseguido esconderse en el santuario para pasar la noche con la diosa y que a la mañana siguiente se descubrió la mancha, marca de la pasión del jóven y que nadie consiguió sacarla del mármol.

Del mismo autor es una descripción vívida de la estatua

“La diosa está en el centro, su estatua de mármol de Paros. Tiene los labios entreabiertos por una sonrisa sublime. Nada se esconde su belleza, que es totalmente expuesta, salvo una mano furtiva velando su pudor. El arte del escultor ha sido tanto que parece que el mármol se ha despojado de su dureza para moldear la gracia de sus miembros

Y del entorno del templo que describe rodeado de árboles frutales, mirto cuajado de bayas, cipreses, hiedra , vides cuajadas de racimos de uvas… y  lechos preparados para los días de fiesta para que los amantes hicieran públicamente el amor.

Otro relato asegura que Nicomedes I, rey de Bitinia ofreció pagar las considerables deudas de la ciudad a cambio de la estatua y los Cnidios se negaron .

El destino final de la estatua es un misterio. Una versión dice que desapareció durante un incendio ocurrido durante la rebelión de Niká en Constantinopla, ciudad a la que la había hecho transportar el emperador Teodosio.

Iris Love afirma haber descubierto la cabeza de la estatua en los sótanos del Museo Británico, a donde habría llegado con el resto del botín de Newton, extremo que niega el Museo, que identifica la deteriorada cabeza como Perséfone, descubierta en el santuario de Démeter en Cnido, y atribuida a la escuela praxitélica, no a Praxíteles mismo.

Se conservan muchas copias y versiones de la estatua, la más fiel se acepta que es la Venus Colonna , copia romana que se conserva en los Museos Vaticanos.

La escuela de Medicina de Cnido

No todo era sexo y comercio en Cnido. En esta ciudad se asentaba una importante escuela (facultad diríamos ahora) de medicina. La medicina en  Grecia Clásica estaba dividida en dos tendencias fundamentales respecto a cómo se tenían que tratar las enfermedades. La escuela Hipocrática, con sede en Cos, se centraba en el cuidado del paciente y el pronóstico, por su parte, la escuela de Cnido se concentraba en el diagnóstico

En general, la medicina de la época de Hipócrates desconocía muchos aspectos de la anatomía y la fisiología humanas, a causa del tabú griego que prohibía la disección de cadáveres. Por lo tanto, las enseñanzas de la escuela cnidia, que tenían una gran valía en el tratamiento de enfermedades comunes, no eran capaces de determinar qué provocaba enfermedades con síntomas poco conocidos. Por su parte, la escuela hipocrática o de Cos tuvo más éxito aplicando diagnósticos generales y tratamientos pasivos y fue capaz de tratar enfermedades de manera eficaz, lo que permitió un gran desarrollo en la práctica clínica.

La medicina hipocrática y su filosofía se alejan bastante de la medicina actual, en la que el médico busca un diagnóstico y un tratamiento específicos, tal como lo promovía la escuela de Cnido.

Diapositivas de Cnido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s