Los Dorios

Durante nuestro periplo iremos a Bodrum (el antiguo Halicarnaso) y a Cnido, también pasaremos muy cerca de la isla de Cos.  Esos tres asentamientos, junto con las tres ciudades de Rodas (que veremos a poca distancia y unos expedicionarios que irán por delante nos dirán como está hoy en día)   Lindos, Camiros, e Ialisos constituyeron la Hexápolis dórica (las seis ciudades dorias). Por eso es obligado hablar un poco de los dorios, por lo demás rivales históricos de Jonia, situada más al norte.

Guerreros dorios

Los dorios junto con los aqueos, los jonios, y los eolios fueron una de las principales tribus griegas antiguas.  Se distinguían por su idioma, sociedad y tradición histórica. Los relatos tradicionales colocan su lugar de origen en las regiones del norte de Grecia antigua, desde donde algunas circunstancias desconocidas los condujeron hacia el sur, dentro del Peloponeso, a ciertas islas de la parte sur del Mar Egeo, y a la costa sur de Asia Menor. Durante cierto tiempo se consideró su irrupción como una invasión que desestabilizó los estados micénicos destruyendo sus formas culturales, sustituyéndolas por la de los invasores. Esta teoría está hoy día siendo revisada al no encontrarse pruebas de la mencionada invasión y sí pruebas de una cohabitación más prolongada. Su área de dominio histórico los sitúa en el Peloponeso y en época clásica con el desarrollo de la cultura espartana, ejemplo eminente de la sociedad doria.

Dorio podría traducirse como “la gente del campo”, “la gente de la montaña”, “los montañeses”, “la gente de los bosques”, o algún apelativo parecido, lo que encaja eminentemente con su reputado origen. Muchos autores e inscripciones mencionan de pasada a los dorios pero los dos principales autores clásicos que relatan sus orígenes son Heródoto y Pausanias. Las costumbres del estado espartano y sus individuos ilustres se detallan con extensión en autores como Plutarco.

Heródoto mismo era de Halicarnaso, una colonia doria en la costa suroeste de la actual Turquía, que continuó con la tradición literaria de su tiempo, y escribió en griego jónico, siendo uno de los últimos autores que lo hizo así. Describió las Guerras Médicas, dando cuenta de manera breve de la historia de los protagonistas, griegos y persas. Menciona que la “gente ahora llamada dorios” eran vecinos de los pelasgos de Tesalia. Las mujeres tenían un vestido característico, decía, una túnica (un vestido plano) que no necesitaba sujetarse con broches. Fueron inmigrantes en el Peloponeso. Entre ellos estaba la gente, más tarde conocidos como los Lacedemonios, uno de cuyos reyes se llamaba Dōrieus.

Pausanias, por su parte nos cuenta que los aqueos del Peloponeso fueron, tras un tira y afloja, expulsados de sus tierras por los dorios que venían de Oeta, una región montañosa fronteriza con Tesalia, suceso al que llamaron “el retorno de los Heráclidas“. Tabién describe la conquista y reasentamiento de Laconia, Mesenia, Argos y el resto de lugares, y la emigración desde allí hasta Creta y la costa de Asia Menor.

Tucídides vio en parte la Guerra del Peloponeso como «jonios luchando contra dorios» y contó la tradición que la población de Siracusa en Sicilia eran descendientes de los dorios. Otras supuestas colonias dóricas, originalmente de Corinto, Megara y las islas dóricas, jalonan la costa sur de Sicilia desde Siracusa hasta Selinunte.

Los dorios hablaban en un dialecto griego diferenciado. Existe un orden dórico de arquitectura y un modo dórico de música (ver también raíces del acorde de guitarra). La columna se caracterizaba por su simplicidad y fuerza, la música por sus cualidades marciales. También tenían su calendario dórico característico, que giraba alrededor de un ciclo de festivales de los cuales, el de las Jacintias y el de las Carneas eran especialmente importantes. Se les  atribuye la introducción de la pederastia en la Antigua Grecia. Los dorios regulaban estrictamente la relación amorosa entre el hombre y el muchacho y la trataban como un arreglo muy importante, muy público con una seriedad honorable bajo la protección de la familia, la sociedad, el estado, y la religión… En Esparta, en Creta y otras ciudades dórias la educación de la clase gobernante, descansaba en la pederastia, la areté y la virtud masculina, que se manifestaba principalmente en la guerra.

Para ampliar esto, no dejes de leer “Los Dorios según Indro Montanelli“, extractos de su libre “Historia de los Griegos”, página de este mismo blog. Unos angelitos estos Dorios.

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