Licia: irreductible

Situación relativa de Licia en la península Anatolia

Desde Göçek  hasta Caunos, navegaremos por la costa de la zona más occidental de la antigua Licia, lo que hoy son las provincias turcas de Antalya y Muğla (desde Ekinçik hasta Antalya). El litoral es escarpado y boscoso, diferente al que encontraremos más al oeste, de perfiles más suaves. Se conoce como “Costa Turquesa”. La región es muy montañosa, con cumbres que superan los 3.000 metros y siguen nevadas aún al comienzo del verano.

Si este paisaje resulta agrestre, no menos lo parecían los hombres que vivieron en esta región. Los habitantes de Licia eran conocidos por su fervor de libertad e independencia, lo que les llevó a luchar, a veces hasta el último hombre, contra invasores que la historia sucesivamente arrojó contra su tierra.

Mapa de Licia mostrando antiguas ciudades, algunas montañas y rios

A lo largo del I milenio a. C. Licia desarrolló una cultura particular, con lengua, escritura y cultos propios. Fue conquistada sucesivamente por los persas, Alejandro Magno, los romanos y los turcos, y ocasionalmente formó confederaciones independientes o autónomas. Abarcó hasta 34 ciudades y su capital era Janto.  Limitaba, entre otras, con la antigua Caria al oeste. La zona de Caunos, entre Caria y Licia, conformaba una cultura muy influenciada por ambas.

Mapa aeronáutico con los antiguos asentamientos de Licia

Durante la Edad del Bronce tardía, un pueblo llamado lukka, con reputación de temibles piratas, que algunos identifican con los licios, es mencionado en textos hititas, egipcios.  Se ha intentado identificar ciudades  de la Licia clásica (c. 550 a. C. en adelante) con algunas mencionadas por los hititas (c. 1450-1180 a. C.), aunque la arqueología sólo ha descubierto en Licia restos datables desde los siglos tempranos del I milenio a. C.

La mitología griega explica el origen del nombre por Lycus o Licio, hijo del rey Pandión, que fue expulsado de Atenas y fue a unirse a Sarpedón.

Según Heródoto los licios eran originarios de Creta y fueron expulsados por Minos tras la derrota en la lucha por el trono de su lider Sarpedón. En la Ilíada, los licios, comandados por Sarpedón y Glauco, son el grupo más importante de los que acuden en ayuda de Troya, a pesar de la gran distancia geográfica,  como una fuerza de élite procedente de la “lejana Licia”.

Escena de la Ilíada: Patroclo (derecha) mata a Sarpedón (abajo), mientras que Glauco (atrás) acude en ayuda de su compatriota. Sarpedón utiliza vestimenta típicamente licia. Vaso griego de Heraclea, c. 400 a. C.

Colonos griegos de Rodas se establecieron en la costa licia en los siglos VII y VI a. C. (Rodiápolis), iniciando el largo proceso de helenización. Una de las mayores influencias rodias se daría más adelante en la escritura licia, basada en la griega traída por los colonos.

Desde el siglo VII a. C. hasta la conquista persa en el 546 a. C., Lidia fue la potencia hegemónica de Asia Menor, ocupando la mitad occidental de la actual Turquía. Licia conservó su independencia incluso durante el reinado de Creso (560-546 a. C.), el rey lidio más poderoso, que ha pasado a la posteridad como sinónimo de extraordinaria riqueza.

El rey persa Ciro II derrotó a Creso y conquistó Lidia hacia el 545 a. C. S. Su general Hárpago, prosiguió la campaña y se anexionó Jonia y Caria, dirigiendo finalmente su ejército contra Licia. Según Heródoto los jantios fueron derrotados por las tropas persas comandadas por Hárpago, inmensamente superiores en número. Heródoto cuenta el trágico final de la batalla:

“Cuando Arpagos se adentró en la llanura de Xantos, siendo muchos menos, le hicieron frente y lucharon con gallardía. Al final, sin embargo, fueron vencidos y forzados a retirarse dentro de sus murallas. Allí recogieron a sus mujeres, niños, esclavos y otras propiedades y se encerraron en la ciudadela y plantaron fuego. Debiendo elegir entre la vida o la muerte, salieron de nuevo al encuentro de los invasores y hasta el último de ellos murió”.

Durante la dominación Persa, Janto fue repoblada, manteniendo una cierta autonomía, tal y como los persas permitían habitualmente, valiéndose  de la colaboración de dinastas locales para garantizar el tributo y el orden interno.  El primer dinasta de Janto conocido es Kuprlli, que mantuvo su poder desde c. 485 hasta c. 440 a. C.  Es posible que la Dinastía de Janto estuviera emparentada con el conquistador Hárpago.

La Estela de Janto, que informa sobre la victoria licia sobre los atenienses.

Licia aportó una flota a la expedición griega de Jerjes I (480-479 a. C.). Tras las derrota persa, el general ateniense Cimón emprendió una campaña naval que llevaría a la anexión de Licia a la Liga de Delos (junto a otras regiones de la costa de Asia Menor) y a su gran victoria en la batalla de Eurimedonte (c. 460 a. C.).  La hegemonía de Atenas sobre Licia duraría poco, ya que esta última no aparece en la lista de miembros de la Liga en el momento de estallar la Guerra del Peloponeso.  En  429 a. C., Atenas envió a Caria y Licia una flota para recolectar tributo y derrotar a piratas carios y licios que actuaban en acuerdo con su enemiga Esparta, pero fue derrotada en Licia por una coalición de dinastas locales, lo que se conmemora en la  “Estela de Janto”, volviendo Licia a la órbita persa.

En las décadas siguientes, se viviría en Licia un estado de guerra abierta entre dinastas locales, significando la caída de la dinastía de Kuprlli el desplazamiento de Janto a un segundo plano. Hacia 380, Pericles de Limira rompió con los persas y se impuso militarmente sobre toda Licia, implantando una suerte de “dictadura militar” y llegando a proclamarse rey.  A partir de 360 a. C., Licia entró en la esfera de influencia de la Dinastía Hecatómnida de sátrapas de Caria. Mausolo, uno de sus miembros, participó en la rebelión de los sátrapas, pero luego regresó al lado del rey, siendo tal vez premiado con la anexión de Licia a sus dominios. En una estela trilingüe (licio, griego y arameo) hallada en el santuario de Leto (el Letoon) de Janto, Pixódaro, denominado “sátrapa de Caria y Licia”, interviene en los asuntos religiosos locales.

Alejandro Magno se anexionó Licia en su marcha contra el Imperio persa (333 a. C.). Después de la muerte de Alejandro (323 a.C.) Licia cambió de manos entre los generales que se repartieron su imperio, para luego ser disputada, junto con otras regiones de Asia Menor, entre Ptolomeo I de Egipto y Seleuco I de Siria.

Desde la Paz de Apamea entre Antíoco III de Siria y Roma (188 a. C.), Licia estuvo bajo el control de Rodas. En168 a. C. al acabar la Tercera Guerra Macedonia se estableció una Liga Licia con la aprobación de Roma de 23 ciudades-estado, las cuales eran representadas, en un Sinedrio o asamblea (el número de representantes variaba de 1 a 3, según el tamaño de la ciudad).

En el año 42 Bruto sitió Janto, y de nuevo se repitió la historia 500 años después.  Emulando a sus antepasados, en inferioridad de fuerzas, los Licios lucharon hasta el final, y cuando vieron que la victoria era imposible, asesinaron a sus mujeres e hijos y quemaron la ciudad. Plutarco registra el sentimiento de Bruto ante este segundo suicidio colectivo:

“…tan trágica fue lo que ocurrió que Bruto no soportó su visión, y lloraba con su sola mención. Los habitantes de Xantos, siglos después, revivieron en su desesperación la desgracia sufrida por sus antepasados, que en idénticas circunstancias contra los persas, quemaron su ciudad y luego se suicidaron…”

Tan intenso era el sentimiento de independencia de Licia, que ésta fue la última región de Asia Menor en convertirse en provincia del Imperio Romano.  Ya en el año 43, bajo el emperador Claudio, Licia adquirió el estatus de provincia.

Con el declinar del imperio romano también Licia perdió importancia y se fue despoblando paulatinamente. Unos pocos asentamientos en la costa se mantuvieron durante el imperio Bizantino.

Las causas que motivaron la desaparición de esta civilización fueron varias, según los investigadores, entre otras: los terremotos que se produjeron en los años 141 y 240 que causaron una gran destrucción en muchas de las ciudades licias; las plagas de peste bubónica que se produjeron en toda Anatolia entre los años 542 y 745; los asaltos de los árabes y los piratas durante el siglo VIII que probablemente terminaron con los restos de la civilización.

En el siglo XIII la región comenzó a ser repoblada por los turcos. Durante el período otomano, Licia fué denominada “Uch”, “Frontera”.

Más información sobre Licia  en una página web turca en ingles

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s